Mientas algunos sostienen que la crisis en la economía argentina está escalando la pirámide y afectando a la clase media alta, otros simplemente apuntan a los efectos del mundial y de los distintos conflictos políticos y bélicos que atraviesa el convulsionado planeta tierra. Lo cierto es que en septiembre salieron del país 613.100 turistas residentes, un 13,2% menos que un año antes. Sin embargo, el gasto de los viajeros relevados en Ezeiza y Aeroparque creció 6,5% durante el tercer trimestre, impulsado por estadías más largas y un mayor desembolso diario.
Así, el turismo emisivo argentino acumuló nueve meses consecutivos de caídas interanuales y cerró el período enero-septiembre de 2026 con 8,35 millones de turistas residentes que viajaron al exterior, un 14% menos que en el mismo lapso de 2025. La diferencia equivale a aproximadamente 1,36 millones de salidas menos, según los datos de la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) del Indec.
La contracción de septiembre fue del 13,2%, con 613.100 turistas, aunque resultó menos pronunciada que en los meses anteriores. En junio, el descenso había alcanzado el 22%; en marzo fue del 19,9%, en julio del 17,3% y en agosto del 18,3%.
La comparación se produce después de un período de fuerte expansión: entre enero y septiembre de 2025, el turismo emisivo había aumentado un 53,9% interanual. El retroceso actual refleja, por lo tanto, una reversión respecto del crecimiento registrado durante el año anterior.
La evolución de septiembre presentó diferencias según la vía de salida. El transporte aéreo registró 364.300 turistas residentes, un 5,7% menos que en igual mes de 2025, y concentró el 59,4% del total. Por vía terrestre viajaron 201.500 turistas, con una caída del 24,8%, mientras que los desplazamientos fluviales y marítimos sumaron 47.300, un 9,6% menos.
Entre los pasos fronterizos, el Cristo Redentor, que conecta Mendoza con Chile, registró una de las contracciones más pronunciadas: las salidas de turistas residentes disminuyeron un 52,6%, hasta 16.800 personas.
En los principales aeropuertos internacionales del país, Ezeiza y Aeroparque, viajaron al exterior 304.900 turistas residentes durante septiembre, un 8,1% menos interanual. Sin embargo, el acumulado de enero a septiembre todavía mostró un crecimiento del 0,9%, sostenido por los resultados positivos de los primeros cuatro meses del año.
La evolución reciente también mostró señales de desaceleración en el transporte aéreo: la serie desestacionalizada de salidas cayó un 1,4% respecto de agosto, mientras que la tendencia-ciclo retrocedió un 1,2%.
Brasil se mantuvo como el principal destino del turismo emisivo argentino en septiembre, con 124.000 turistas y una participación del 20,2%. No obstante, el volumen disminuyó un 20,1% frente al mismo mes de 2025.
Chile recibió 83.500 turistas argentinos, un 32,3% menos, mientras que Paraguay registró 67.900, con una baja del 17,3%. En Uruguay, las salidas alcanzaron 57.300 turistas, un 9,7% menos.
Europa contabilizó 94.000 viajeros argentinos, con una caída del 10%. En contraste, el conjunto denominado resto de América creció un 8,1%, hasta 88.800 turistas, y Estados Unidos y Canadá se mantuvieron prácticamente estables, con 50.700 viajeros y una variación positiva del 0,3%.
También se registraron aumentos en Bolivia, del 2,4%, y en el resto del mundo, del 10,1%.
Los resultados muestran que la retracción no afectó de la misma manera a todos los mercados. Las cifras nacionales, sin embargo, no permiten establecer por sí solas cómo evolucionaron las ventas de cada agencia ni la demanda de productos específicos.
La reducción del número de turistas convivió con un aumento del gasto entre quienes viajaron por Ezeiza y Aeroparque. Durante el tercer trimestre, la ETI relevó a 955.900 turistas residentes que salieron al exterior por ambos aeropuertos, un 7% menos que en igual período de 2025.
Pese a esa disminución, el gasto total durante las estadías ascendió a US$ 1.558,9 millones, un 6,5% más interanual. La estadía promedio se extendió a 15,7 noches, con un incremento del 6,3%, mientras que el gasto diario por persona llegó a US$ 103,8, un 7,7% más.
El gasto promedio por turista se ubicó en aproximadamente US$ 1.631, un aumento cercano al 14,5%. En cambio, las pernoctaciones totales disminuyeron un 1,1%, hasta alrededor de 15 millones.
La medición corresponde al consumo realizado durante la estadía y excluye el transporte internacional. Por eso, el gasto registrado no representa el costo completo del viaje ni equivale a la facturación de las agencias y los operadores turísticos.
La apertura por destinos del tercer trimestre, correspondiente exclusivamente a los turistas relevados en Ezeiza y Aeroparque, muestra comportamientos diferentes de los registrados en el conjunto nacional.
Estados Unidos y Canadá recibieron 166.200 turistas argentinos, un 17,7% más interanual. El gasto total alcanzó US$ 379,8 millones, con un crecimiento del 49,4%. Además, la estadía promedio aumentó un 16%, hasta 17,1 noches, y el gasto diario llegó a US$ 133,6, un 9,4% más.
Europa fue el principal destino por volumen dentro de este universo, con 259.200 turistas, aunque registró una caída del 8%. El gasto total sumó US$ 552 millones, un 6,2% menos.
Brasil recibió 221.200 turistas por vía aérea, un 14,6% menos, y el gasto total cayó un 14,3%, hasta US$ 200,4 millones. Chile, por su parte, contabilizó 71.800 viajeros, una disminución del 27,8%, mientras que el gasto se redujo un 40,8%, hasta US$ 48,8 millones.
Estos resultados corresponden al trimestre y a los viajeros relevados en los dos principales aeropuertos internacionales. No son directamente comparables con las cifras nacionales de septiembre, que incluyen también las salidas terrestres, fluviales y marítimas.
El perfil de los turistas residentes relevados por la ETI en Ezeiza y Aeroparque durante el tercer trimestre muestra que las vacaciones y el ocio fueron el principal motivo de viaje, con el 67,5% de las respuestas. Las visitas a familiares o amigos representaron el 15%.
En materia de alojamiento, los hoteles de cuatro y cinco estrellas concentraron el 34,1%, la categoría más utilizada. Le siguieron el alquiler de casas o departamentos, con el 24,6%; las viviendas de familiares o amigos, con el 20,5%; y los hoteles de una a tres estrellas, con el 15,8%.
La combinación de una menor cantidad de viajeros con estadías más prolongadas y un mayor gasto por persona describe una dinámica distinta de la que refleja el volumen total de salidas. Para evaluar su impacto comercial, estos indicadores deben analizarse junto con información específica sobre ventas, comisiones y rentabilidad de agencias y operadores.



