Turismo en Ushuaia: advierten por el deterioro del Parque Nacional y la pérdida de impulso de la marca del destino

El presidente de la Cámara de Turismo de Tierra del Fuego, Patricio Cornejo, cuestionó el estado de la infraestructura turística del Parque Nacional Tierra del Fuego y reclamó una política sostenida de mantenimiento y promoción para Ushuaia. El dirigente sostuvo que existen senderos y miradores deteriorados, campings que no funcionan con normalidad y una oferta limitada de servicios dentro del área protegida. También advirtió sobre la falta de continuidad de las acciones de posicionamiento de la marca “Ushuaia, Fin del Mundo”.

Reclamo por la infraestructura del Parque Nacional

En diálogo con 93UNO, Cornejo sostuvo que el deterioro del Parque Nacional Tierra del Fuego “viene hace mucho” y lo vinculó con la falta de mantenimiento sostenido y el incumplimiento de acuerdos para mejorar la infraestructura.

Según el dirigente, actualmente existen senderos y miradores cerrados o con dificultades de funcionamiento, mientras que el camping de Lago Roca presenta problemas de infraestructura. También mencionó la situación de la denominada “casita del bosque” y la disponibilidad de servicios dentro del parque.

Uno de los puntos que más preocupa al sector es el funcionamiento del complejo Alakush, al que Cornejo identificó como uno de los principales puntos de servicios para los visitantes. “Fueron los únicos baños que hay en el parque”, señaló, al advertir sobre las dificultades que se generan cuando el complejo permanece cerrado durante parte del año.

El complejo estuvo cerrado durante la emergencia sanitaria y fue reabierto en 2022 por empresarios locales. Actualmente atraviesa un proceso de recambio de concesión. Cornejo manifestó su expectativa de que el nuevo concesionario pueda mantener e incluso mejorar el funcionamiento alcanzado hasta ahora.

La infraestructura como parte de la experiencia turística

Para la Cámara de Turismo, el problema no se limita a una cuestión de mantenimiento. El estado de los caminos, senderos, miradores y servicios incide directamente en la experiencia del visitante y, por lo tanto, en la competitividad de uno de los principales atractivos de Ushuaia.

Cornejo valoró que finalmente se hayan anunciado trabajos destinados a revertir parte de esta situación, aunque planteó la necesidad de que las mejoras tengan continuidad. “Enhorabuena que se trabaje para resolverlo y ojalá se resuelva bien”, sostuvo.

El reclamo adquiere especial relevancia por el peso que tiene el Parque Nacional Tierra del Fuego dentro de la oferta turística de Ushuaia, donde convergen naturaleza, montaña, bosques, costa y algunos de los paisajes más reconocidos del extremo sur argentino.

Promoción: el otro desafío para Ushuaia

Además de la infraestructura, Cornejo señaló como una preocupación la falta de continuidad de las acciones de promoción del destino.

“Hace cuatro años que no podemos hacer acciones, que estamos trabados”, afirmó el dirigente, quien destacó que el posicionamiento alcanzado por Ushuaia durante las últimas décadas fue resultado de un trabajo sostenido sobre la marca “Visit Ushuaia”.

Según su análisis, la ciudad todavía se beneficia del reconocimiento internacional construido durante años. “Todavía tenemos este envión porque ya somos Ushuaia, Fin del Mundo, y la gente viene”, explicó.

Sin embargo, advirtió que ese posicionamiento no puede darse por garantizado. “Si no trabajamos en continuar con ese posicionamiento de forma continua y homogénea, el futuro no va a ser tan brillante”, sostuvo.

El desafío de sostener el posicionamiento

El planteo de la Cámara de Turismo combina así dos dimensiones de la competitividad del destino: la infraestructura que recibe al visitante y la promoción que mantiene vigente la marca.

Ushuaia conserva una posición consolidada en el mercado turístico argentino e internacional, pero Cornejo considera que ese capital acumulado requiere continuidad. Para el sector privado, recuperar el mantenimiento del Parque Nacional y retomar las acciones de promoción son parte de una misma estrategia: sostener la competitividad de un destino que durante décadas construyó su posicionamiento alrededor del concepto de “Fin del Mundo”.

El pedido apunta a que las mejoras en infraestructura y las acciones de promoción tengan continuidad en el tiempo y se incorporen a una planificación sostenida del destino.