Ante el pronóstico de un período de lluvias abundantes y de importantes crecidas de los ríos asociado al fenómeno de El Niño, Jorge Satto, presidente del Ente Mixto de Turismo de Entre Ríos adelantó a RADAR que comenzaron a diseñar un plan de contingencia para la próxima temporada de verano.
La estrategia busca anticiparse a un posible fuerte impacto sobre las playas y zonas costeras de los ríos Uruguay y Paraná y fortalecer alternativas como las propuestas de termas, carnavales, eventos deportivos, bodegas y complejos de piletas.
- Mariano Pizarro: Se habla de un escenario particular para el próximo verano en la región. ¿Cuál es la base del pronóstico y qué impacto podría tener en Entre Ríos?
- Jorge Satto: Acabamos de realizar una reunión a partir del pronóstico técnico que anticipa la presencia del fenómeno de “El Niño”. Se trata de un fenómeno meteorológico asociado al calentamiento de una zona del océano Pacífico y que puede generar mayores precipitaciones en distintas regiones.
Según las previsiones que estamos manejando, el fenómeno comenzaría a desarrollarse en septiembre y podría extenderse durante aproximadamente ocho meses, hasta abril del próximo año. El escenario contempla un período de lluvias abundantes y un incremento de los caudales en las cuencas de los ríos Uruguay y Paraná.
Por eso decidimos trabajar con anticipación y evaluar qué impacto podría tener sobre la actividad turística, especialmente en los destinos que dependen de sus playas y zonas costeras.
- ¿Qué diagnóstico surgió de la primera mesa de coordinación con los municipios?
J.S.: Convocamos a los responsables de turismo, comenzando por la costa del Uruguay. Participaron representantes de municipios y localidades desde Federación y Chajarí hasta Gualeguaychú, Pueblo Belgrano y otros puntos que cuentan con balnearios y sectores costeros.
El objetivo fue tener una dimensión lo más precisa posible del escenario y comenzar a coordinar una respuesta común.
Si se confirma el nivel de precipitaciones previsto y el aumento de los caudales, vamos a tener dificultades para utilizar normalmente las playas. Eso también implica que no podremos montar en noviembre la infraestructura que habitualmente se instala en los balnearios.
Por eso decidimos no esperar a que llegue el verano para actuar, sino comenzar a trabajar desde ahora en alternativas.
- Si las playas y los sectores ribereños tienen restricciones, ¿cómo piensan adaptar la oferta turística?
J.S.: Estamos diseñando un plan de contingencia y adaptación. Si no podemos utilizar la playa, Entre Ríos tiene otros productos que podemos fortalecer: termas, carnavales, eventos deportivos, bodegas e historia.
La idea es trasladar parte de la actividad que normalmente se desarrolla en la costa hacia espacios que no estén afectados por eventuales inundaciones.
También estamos trabajando con los prestadores que habitualmente ofrecen servicios en las playas para que puedan desarrollar sus actividades en campings, clubes y otros espacios.
Para quienes busquen propuestas recreativas vinculadas con el agua, habrá alternativas en complejos de piletas y termales. Algunos establecimientos también evalúan habilitar piletas de agua fría durante el verano.
- ¿Qué mensaje quieren transmitir a quienes ya están planificando sus vacaciones de verano?
J.S.: Lo primero es llevar tranquilidad. Las ciudades cuentan con obras de infraestructura y defensas destinadas a proteger las zonas urbanas, por lo que el eventual impacto de una creciente no significa que toda una ciudad vaya a estar inundada.
El escenario que estamos analizando se concentra principalmente en determinados sectores costeros. Por eso necesitamos comunicar con precisión qué zonas pueden verse afectadas y cuáles continúan funcionando con normalidad.
Muchas veces ocurre que una situación puntual termina generando la percepción de que toda una ciudad o incluso toda la provincia tiene problemas. Queremos evitar que la desinformación termine afectando a destinos y prestadores que pueden funcionar normalmente.
En ese sentido, necesitamos que el mensaje sea claro: habrá turismo y habrá prestadores, aunque parte de la oferta tendrá que adaptarse a las condiciones climáticas.
- ¿En qué etapa se encuentra actualmente el plan de contingencia?
J.S.: Está en una etapa inicial de construcción. Tuvimos la primera reunión organizativa el martes pasado en Colón y ahora estamos trabajando con los distintos municipios y prestadores.
El plan tendrá un componente importante de comunicación, para que quienes visiten Entre Ríos sepan con anticipación qué condiciones encontrarán y cuáles son las alternativas disponibles.
La intención es llegar al verano con una oferta adaptada y con información clara. Si el escenario climático previsto se confirma, tendremos que modificar parte de la propuesta tradicional, pero eso no significa que la actividad turística se detenga.




