Marzo invita a salir a la ruta y descubrir que el vino también nace entre llanuras, sierras y pueblos rurales. Con propuestas que combinan gastronomía, arte y naturaleza, el enoturismo bonaerense suma motivos para escapadas de fin de semana con impronta sensorial.
La experiencia no se limita a la copa. Incluye cosechas bajo las estrellas, talleres de arte entre hileras de vid, gastronomía de kilómetro cero y recorridos donde el paisaje pampeano se convierte en protagonista.
Vendimia bajo la luna en Campana
El martes 3, la propuesta es tan inusual como irresistible: cosechar de noche en Bodega Gamboa. La vendimia nocturna combina trabajo en viñedo, cosecha compartida y una cena en medio del campo. Una experiencia que conecta con el ritmo natural de la tierra y transforma el acto de vendimiar en un ritual.
Arte y vino en Mercedes
El sábado 7, en el Pueblo Turístico Altamira, los Viñedos Nueva Corinema se convierten en una “fábrica de arte”. Talleres interdisciplinarios y una muestra final proponen un diálogo entre creatividad y terroir, donde el vino funciona como hilo conductor.
Tradición costera en Berisso
Los sábados 14 y 21, la Cooperativa de la Costa abre sus viñedos en Los Talas. La visita guiada incluye degustación de tres vinos acompañados por productos regionales, en una experiencia que rescata la histórica identidad vitivinícola de la ribera del Río de la Plata.
Rural chic en Brandsen
En la estación Gómez, la bodega Hocico Negro propone fines de semana de vinos, quesos y almuerzos de campo. La experiencia suma recorridos por el pueblo rural, integrando enoturismo y turismo slow.
Bodega boutique en Las Flores
Cada sábado, La Blanqueada invita a descubrir su cava de bioconstrucción. La visita culmina con degustación de etiquetas propias, picada regional y plato principal en un entorno que privilegia el diseño sustentable.
Escapadas entre sierras en Tandil
Cordón Blanco ofrece recorridos diarios por viñedos y bodega, con degustaciones que varían de uno a cuatro vinos. La experiencia, de ritmo pausado, permite entender cómo el paisaje serrano influye en el carácter de cada etiqueta.
Identidad serrana en Tornquist
En Saldungaray, las visitas guiadas y catas dirigidas exploran el vínculo entre suelo, clima y vino. El taller sensorial suma una dimensión técnica a la experiencia turística.
Sabores de campo en Junín
En Finca Las Antípodas, la propuesta incluye alojamiento en containers, recorridos y degustaciones con fiambres regionales, combinando hospitalidad y enología en clave contemporánea.


