Bird Watching | Reserva Costanera Sur: entre los 10 mejores destinos del mundo para avistar aves

La Reserva Ecológica Costanera Sur fue reconocida como el noveno mejor destino del mundo para el avistaje de aves, según un ranking elaborado por la aseguradora de viajes británica AllClear. La distinción llega en el año de su 40° aniversario y la posiciona además como la sexta mejor reserva de Sudamérica para esta actividad.

El estudio evaluó 115 destinos internacionales a partir de indicadores como cantidad de especies registradas, rareza de las aves, condiciones climáticas, accesibilidad y costos para los visitantes. En el listado global, Sudamérica concentra seis de los 20 mejores sitios para observación de aves, con el Parque Nacional del Manú y la Reserva Nacional Tambopata, ambos en Perú, ocupando los primeros puestos.




Un espacio natural en el corazón de Buenos Aires

Con una superficie de 300 hectáreas, la Reserva Costanera Sur se diferencia de otros destinos destacados por su ubicación urbana, junto al Río de la Plata y a pocos minutos del centro de la Ciudad de Buenos Aires. A pesar de su tamaño, acumula 351 especies de aves registradas a lo largo de cuatro décadas de relevamientos.

Según datos del Club de Observadores de Aves de la Reserva Costanera Sur (COARECS), más de 200 especies pueden observarse cada año. Los registros muestran una tendencia de crecimiento sostenida: de 219 especies observadas en 2022 se pasó a 244 en 2025, mientras que durante el primer semestre de 2026 ya se contabilizaron 200 especies.



Recuperación de lagunas y diversidad de hábitats

Uno de los factores que explica este crecimiento es la recuperación de los ambientes acuáticos. En los últimos años se restauraron la laguna de los Patos y la laguna de las Gaviotas, afectadas previamente por la sequía, mediante un sistema hidráulico que permite abastecerlas con agua del Río de la Plata.

La reserva reúne cuatro ambientes principales: lagunas y bañados, juncales y matorral ribereño, pastizales pampeanos y bosques de alisos y sauces. Esta diversidad favorece la presencia de especies provenientes de distintas regiones del país y convierte al área en un punto de interés para observadores locales e internacionales.

De un proyecto urbano abandonado a un área protegida

El origen de la Reserva Costanera Sur está vinculado a los rellenos realizados con escombros de obras públicas durante la última dictadura militar. El terreno había sido destinado a la construcción de un centro administrativo, proyecto que finalmente fue abandonado en 1984.

La vegetación y la fauna colonizaron el área de manera espontánea y, el 5 de junio de 1986, el predio fue declarado Parque Natural y Zona de Reserva Ecológica. Actualmente alberga más de 2.000 especies de flora, fauna y hongos y recibe más de dos millones de visitantes por año, según datos de la Subsecretaría de Ambiente de la Ciudad.


Nuevas obras y programas de conservación

Durante el último año se incorporaron mejoras de infraestructura orientadas a la educación ambiental y la conservación. Entre ellas se destacan la inauguración de un nuevo Centro de Recepción e Interpretación de Visitantes, la ampliación de pasarelas y miradores y la recuperación de la red de prevención de incendios, que cubre más de 10 kilómetros de caminos internos.

Además, la reserva cuenta con un vivero de especies nativas y alberga un centro de rescate administrado por Aves Argentinas y Fundación Vida Silvestre, que desde 2011 asistió a más de 7.200 animales.

La Reserva Ecológica Costanera Sur abre de martes a domingos de 8 a 18 horas, con acceso gratuito. También ofrece visitas guiadas, actividades educativas y recorridos especiales nocturnos, consolidándose como uno de los principales espacios de turismo de naturaleza de la Ciudad de Buenos Aires.