La provincia del Neuquén continúa fortaleciendo su posicionamiento como destino de turismo termal a partir del desarrollo de dos de sus principales enclaves: las Termas de Copahue y las Termas de Aguas Calientes del Domuyo. Ambos espacios combinan recursos naturales de alto valor con proyectos de infraestructura y estrategias orientadas a ampliar su funcionamiento más allá de la temporada estival, incorporando propuestas innovadoras vinculadas al invierno.
Copahue, referencia nacional en turismo de salud
Las Termas de Copahue son consideradas uno de los complejos termales más importantes de Argentina gracias a la calidad y diversidad de sus aguas mineromedicinales, fangos y vapores terapéuticos. Sus propiedades son aprovechadas en tratamientos dermatológicos, respiratorios y reumatológicos, consolidando al destino como un referente del turismo de bienestar y salud.
El atractivo del complejo se complementa con un entorno natural singular, que potencia los beneficios de los recursos termales y aporta un valor diferencial a la experiencia de los visitantes.
Durante la temporada estival, el complejo funciona todos los días de 7 a 21 horas, mientras que en invierno se avanza en la consolidación de una apertura parcial de los baños termales articulada con la actividad de nieve, fortaleciendo una propuesta turística considerada única en el país.
Entre las principales inversiones previstas se destaca la pavimentación de la Ruta Provincial 26 y su empalme con la Ruta Provincial 27, obra que demanda una inversión de 11.500 millones de pesos y que mejorará significativamente la conectividad de la región.
A ello se suma el recambio integral del techo del Complejo Termal Copahue, una intervención estratégica cuya licitación prevé la apertura de sobres el 18 de marzo de 2026. La obra demandará una inversión cercana a los 1.200 millones de pesos y permitirá optimizar la infraestructura y la calidad de los servicios ofrecidos.
Domuyo apuesta al crecimiento y la experiencia bajo nieve
Por su parte, las Termas de Aguas Calientes del Domuyo se destacan por estar emplazadas en uno de los paisajes más imponentes de la cordillera del norte neuquino. Rodeadas de naturaleza prácticamente intacta, ofrecen una experiencia asociada al descanso, la desconexión y el contacto directo con el entorno.
Las propiedades de sus aguas termales constituyen el principal atractivo del destino, que actualmente desarrolla su actividad principalmente durante la temporada estival.
Sin embargo, uno de los desafíos centrales para los próximos años es avanzar hacia la apertura de servicios durante el invierno, incorporando experiencias termales en contextos nevados que amplíen la temporada turística y diversifiquen la oferta.
Esta estrategia busca posicionar a Domuyo como una alternativa diferencial dentro del turismo termal argentino, combinando bienestar, paisaje y aventura en un entorno de montaña único.
Perspectivas para 2026
Las expectativas para 2026 están enfocadas en consolidar el crecimiento del turismo termal en Neuquén mediante la captación de un mayor flujo de visitantes nacionales e internacionales y la ampliación de la oferta disponible durante todo el año.
Uno de los ejes centrales será la integración entre termalismo y turismo de nieve, con la realización de la tercera edición de “Termas Nieve”, una propuesta considerada única a nivel mundial por combinar baños termales en un escenario invernal.
Además, se prevé sostener y ampliar la apertura de servicios termales durante la temporada de invierno, acompañada por mejoras de infraestructura y nuevas inversiones que fortalezcan la competitividad de los destinos.
Mientras Copahue continuará profundizando su liderazgo como centro de turismo de salud y bienestar, Domuyo enfrenta el desafío de consolidar una propuesta termal inmersa en plena naturaleza, con perspectivas de extender su funcionamiento al invierno y posicionarse como una experiencia distintiva dentro de la oferta turística patagónica.



