Frente a una situación crítica, FITCuba 2026 se realizará en formato virtual del 7 al 9 de mayo

Así promociona la feria Cubanacan Hoteles

El Ministerio de Turismo de Cuba (Mintur) confirmó que la Feria Internacional de Turismo FITCuba 2026 se llevará a cabo entre el 7 y el 9 de mayo en modalidad virtual. 
Los organizadores explicaron que la modalidad virtual amplía el alcance geográfico y democratiza la participación. No obstante, la situación crítica del destino se observa en la importante baja de turistas que está recibiendo y en la difucultad de revertirlo.

La plataforma online permanecerá activa hasta dos meses después de concluida la cita, permitiendo un intercambio prolongado entre expositores y visitantes. 

El anuncio fue realizado durante una conferencia de prensa encabezada por Lessner Gómez, director general de Marketing del Mintur; Yadira Ramírez, directora de Comunicación; y Sonia Beltrán, directora de Eventos de la institución.

El evento, que constituye la principal feria profesional del sector turístico en Cuba, tendrá como objetivo facilitar el contacto entre actores de la industria, fortalecer alianzas comerciales y generar oportunidades de negocio vinculadas al destino Cuba.

Los días 7 y 8 de mayo estarán destinados a jornadas de negociaciones dirigidas a profesionales del sector, entre ellos turoperadores, aerolíneas, cadenas hoteleras, agencias de viajes, proveedores y medios especializados. 

El 9 de mayo, la feria abrirá su programación al público en general, con actividades centradas en el Parque Josone, en Varadero. Para más información y actualizaciones, la organización habilitó el sitio oficial fitcuba.net.

El turismo en Cuba registra su peor año desde principios de siglo

Cuba atraviesa una crisis en su sector turístico que se profundizó en 2025, cuando el país recibió 1,81 millones de visitantes internacionales, un 18% menos que el año anterior y la cifra más baja desde comienzos de siglo, sin contar el impacto de la pandemia. Los principales mercados emisores registraron contracciones: Canadá aportó 754.010 viajeros, con una caída del 12,4%; Rusia, 228.091, un 22,6% menos; y Estados Unidos redujo sus visitas un 30%.

La tendencia descendente se refleja en forma contundente en el mercado español. Según datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información de Cuba (ONEI), en 2023 llegaron a la isla 89.285 turistas españoles, cifra que cayó a 65.054 en 2024 y a 46.489 en 2025. Las operaciones aéreas desde España siguieron la misma trayectoria: de 1.862 en 2023 a 1.518 en 2025, con 384 registradas en lo que va de 2026, antes del impacto de la suspensión de vuelos de Iberia.

La aerolínea española anunció la suspensión temporal de sus vuelos directos al aeropuerto José Martí a partir de junio, atribuyendo la decisión a la situación que atraviesa el país y su efecto sobre la demanda. 

La medida podría revertirse en noviembre, según las condiciones del momento. Air Europa, por su parte, realiza un seguimiento permanente de la ruta sin confirmar cambios, y World2Fly opera únicamente los miércoles. 

Desde febrero, todas las aerolíneas han reducido frecuencias e incorporado escalas técnicas en República Dominicana para repostar combustible, ante la insuficiencia en La Habana.

Las principales cadenas hoteleras con presencia en Cuba también han ajustado sus operaciones. Meliá confirmó en su balance de 2025 una reducción de ingresos en ese mercado hasta los 11 millones de euros y el cierre de tres hoteles. Minor abandonó la gestión de dos establecimientos a principios de 2026. Iberostar no realizó declaraciones públicas al respecto.

Según la Oficina Económica y Comercial de La Habana, Cuba requiere una inversión mínima superior a 5.700 millones de euros para mejorar su infraestructura. España es el principal socio comercial europeo del país, con exportaciones valoradas en 682 millones de euros en 2025, cifra que representa casi el 60% del total de la Unión Europea.

Analistas del sector advierten que la evolución del turismo cubano depende de variables fuera del control de las empresas, entre ellas la estabilidad del suministro energético, la política exterior de Estados Unidos y el contexto geopolítico global.