En Tierra del Fueto, Río Grande estrenó aeropuerto luego de una inversión de 34 millones de dólares


Este domingo, con el CEO de Aeropuertos Argentina, Daniel Ketchibachian, y representantes del gobierno provincial quedó inaugurada la transformación más profunda que el Aeropuerto Internacional de Río Grande tuvo en su historia reciente.

Tres meses y medio de obras, 34 millones de dólares de inversión y una infraestructura que ahora opera con tecnología que hasta hace poco solo existía en aeropuertos de otra escala.


Lo que cambió en el lado aire


El corazón de la obra es la Pista 08-26. Se aplicaron más de 40.000 toneladas de asfalto modificado con polímeros, se reconfiguraron las cabeceras para adecuarlas a normativa vigente y se reemplazaron 250 luminarias halógenas por tecnología LED conectada a un sistema de energía ininterrumpida. La plataforma comercial existente fue demolida por completo y reemplazada por un nuevo pavimento de hormigón con mayor superficie operativa.

Se instaló un sistema de detección de hielo en pista que entrega información en tiempo real sobre la superficie: temperatura, formación de escarcha, nieve, presencia de agua. El sistema se integra al MARWIS, la tecnología móvil de monitoreo climático que Aeropuertos Argentina implementó en Río Grande en 2025 y que ya monitoreaba variables como coeficiente de fricción y humedad del pavimento. Juntos, los dos sistemas permiten anticipar condiciones adversas antes de que sean un problema, no después.


En un aeropuerto que opera el Operativo Nieve cada invierno, con tratamientos anticongelantes, maquinaria pesada y coordinación permanente con el Servicio Meteorológico Nacional, ANAC y EANA, esa capacidad de anticipación no es un detalle técnico: es seguridad operacional concreta. Desde 2025, ese operativo también incorpora drones con inteligencia artificial que escanean la pista en tiempo real, detectan zonas de acumulación de hielo y ayudan a priorizar intervenciones con mayor precisión.

Lo que cambió del lado del pasajero

La terminal de preembarque creció un 50%: de 200 a 300 metros cuadrados, con nuevas opciones gastronómicas incluidas. No es una expansión monumental, pero en un aeropuerto que en 2025 movió más de 143.000 pasajeros y 1.546 vuelos, con un crecimiento del 3,1% respecto al año anterior, el espacio adicional tiene impacto directo en la experiencia de quien espera un vuelo a Aeroparque, Ezeiza, Río Gallegos o Ushuaia.


"Haber inaugurado en diciembre Río Gallegos, hoy estar inaugurando Río Grande y estar haciendo obras en Salta, Tucumán, Formosa y Resistencia es lo que nos llena de satisfacción. Es lo que nos hace un sistema nacional de aeropuertos", dijo Ketchibachian durante el acto, ante representantes del gobierno de Tierra del Fuego, incluyendo los ministros de Obras Públicas, Martín Moreyra, y de Economía, Alejandro Barrozo.

Para el trade turístico que opera el sur del país, la lectura es directa: el aeropuerto del extremo norte de Tierra del Fuego tiene infraestructura nueva, tecnología de monitoreo climático de última generación y capacidad operativa reforzada para el invierno que se viene. 

La conectividad con la isla ya no depende solo de las frecuencias disponibles. Depende también de que la pista esté en condiciones de recibirlas. Y esa parte, se logró resolver.