La Ciudad de Buenos Aires inicia 2026 con una de las obras de movilidad más relevantes de los últimos años: la construcción de la infraestructura de la línea T1 del Trambús, un nuevo sistema de transporte público eléctrico que unirá Nueva Pompeya con Aeroparque a lo largo de un recorrido de 20 kilómetros.
Entre los principales impactos positivos para el turismo se destaca la conexión directa con Aeroparque Jorge Newbery, una mejora clave para visitantes nacionales e internacionales que arriban a la Ciudad. El nuevo servicio permitirá un acceso más rápido, sustentable y eficiente desde distintos barrios porteños hasta una de las principales puertas de entrada aérea del país.
"Este nuevo sistema de movilidad, 100% eléctrico, ya avanza con su prueba piloto y las obras de carriles exclusivos, semáforos adaptados y estaciones mejoradas", afirmó Valentín Diáz Guilligan.
En su trayecto se integrará con cinco líneas de subte (A, B, D, E y H) y cuatro líneas ferroviarias metropolitanas, fortaleciendo la conectividad intermodal, un aspecto clave para la movilidad turística dentro de la Ciudad.
La apertura de la licitación ya fue publicada en el Boletín Oficial y cerrará el 18 de febrero con la apertura de sobres. Según se indica en la resolución que abrió la licitación, el presupuesto total para la operatoria será de 86 mil millones de pesos y la empresa que gane la licitación estará a cargo de gestionar los colectivos eléctricos al menos por 60 meses, es decir cinco años, desde que comiencen a circular formalmente.
Según estimaciones oficiales, el Trambús permitirá reducir hasta un 40% los tiempos de viaje, beneficiando tanto a residentes como a visitantes que se desplazan entre áreas culturales, gastronómicas, comerciales y recreativas. Además, operará con vehículos 100% eléctricos, silenciosos y sin emisiones, alineándose con las tendencias globales de turismo sostenible y movilidad limpia.
"Una alternativa sustentable que facilita la llegada desde el Aeroparque Jorge Newbery, mejora la conexión con distintos barrios y puntos de transbordo", aseguró el presidente del Ente de Turismo Porteño en su red de LinkedIn.
Las obras que comenzarán en enero incluyen la construcción de paradores accesibles y carriles exclusivos en avenidas troncales como Juan B. Justo, Dorrego, Bullrich, Rivadavia, Acoyte, Ángel Gallardo y Honorio Pueyrredón, corredores que concentran una alta densidad de servicios, alojamientos y propuestas urbanas de interés turístico.
La flota de la primera traza contará con 52 vehículos que la concesionaria recibirá en comodato, y que el servicio deberá brindarse de forma continua las 24 horas, de lunes a lunes, con una frecuencia de entre 4 y 5 minutos en horarios pico durante los días hábiles.
“El Trambús va a cambiar el paradigma de la movilidad en la Ciudad, potenciando el desarrollo de los barrios y los centros comerciales”, señaló el ministro de Infraestructura y Movilidad porteño, Pablo Bereciartua.
Con una demanda estimada de 50.000 usuarios diarios, el Trambús se perfila como una herramienta clave para mejorar la experiencia de quienes visitan Buenos Aires, facilitando el acceso a nodos estratégicos, reduciendo la congestión y consolidando una red de transporte moderna, integrada y sustentable.
Pese al optimismo por este avance hacia la sustentabilidad y la movilidad urbana también se oyeron voces de crítica como la del politólogo y especialista en Transporte Gabriel Schraiber quien asegura que existen sobreprecios en esta operación. Aquí compartimos su explicación a través de su canal de YouTube.
Caba destacar que la línea T1 contará con 71 paradores, ubicados cada 500 metros en promedio, y atravesará zonas estratégicas como Palermo, Villa Crespo, Caballito, Boedo, Parque Chacabuco y Nueva Pompeya.



