La promoción turística en Argentina muestra enfoques diversos según el perfil de cada destino, su público objetivo y el grado de innovación adoptado en los últimos años. En ese escenario, la reciente acción del Ministerio de Turismo de Salta, que utilizó una tendencia viral global como disparador creativo, permite observar cómo algunos destinos comienzan a incorporar nuevos lenguajes digitales en sus estrategias de comunicación, en contraste con modelos más tradicionales.
Salta: apropiación de tendencias digitales
La acción desarrollada por Turismo de Salta se inscribe dentro de una lógica de marketing en tiempo real, una tendencia cada vez más utilizada en la comunicación institucional. A partir de un fenómeno publicitario global ampliamente difundido en redes sociales, el destino construyó una pieza que integra humor, identidad local y promoción de atractivos turísticos.
Este tipo de iniciativas busca aumentar el alcance orgánico y la interacción, especialmente entre audiencias jóvenes y usuarios activos en plataformas digitales, sin recurrir al formato clásico de spot turístico.
Ciudad de Buenos Aires: comunicación sostenida y agenda cultural
La estrategia de promoción de la Ciudad de Buenos Aires se caracteriza por una presencia constante y una amplia variedad de contenidos vinculados a espectáculos, gastronomía, eventos y vida urbana. Su comunicación prioriza la actualización permanente de la agenda y la diversidad de propuestas, con piezas de corte informativo y estético.
En comparación con Salta, el enfoque porteño se apoya menos en tendencias virales coyunturales y más en la continuidad del mensaje institucional y el volumen de contenidos.
Mendoza: relato experiencial y posicionamiento de marca
Mendoza ha consolidado una estrategia basada en el storytelling experiencial, con foco en el turismo del vino, la gastronomía y los paisajes de montaña. La comunicación se orienta a transmitir sensaciones y estilos de vida, reforzando un posicionamiento aspiracional y de calidad.
A diferencia del caso salteño, la provincia cuyana prioriza la consistencia del relato por sobre la adaptación rápida a tendencias digitales, manteniendo una identidad visual y narrativa estable en el tiempo.
Patagonia: el paisaje como eje central
Los destinos patagónicos continúan utilizando la naturaleza como principal activo comunicacional. Glaciares, lagos, fauna y amplitud de los paisajes estructuran campañas que apuntan a generar impacto visual y emocional.
En este caso, el contraste con Salta radica en el uso del lenguaje: mientras la Patagonia refuerza una comunicación más contemplativa y clásica, Salta experimenta con formatos vinculados a la cultura digital y al humor.
Tendencias emergentes en otros destinos
En distintas regiones del país, especialmente en el norte y el litoral, comienzan a observarse acciones que incorporan reels, contenido generado para redes sociales y colaboraciones con creadores digitales. Sin embargo, no todos los casos logran una integración clara entre la tendencia utilizada y la identidad del destino, un aspecto que en el caso de Salta aparece de manera más definida.
Dos enfoques de promoción que conviven
La comparación permite identificar dos grandes líneas de trabajo en el marketing turístico argentino actual:
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Estrategias institucionales tradicionales, centradas en la difusión de atractivos, agenda y paisajes.
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Estrategias adaptadas a la cultura digital, que incorporan tendencias, humor y formatos nativos de redes sociales.
Ambos modelos conviven y responden a objetivos distintos. El caso de Salta se inscribe en esta segunda línea, mostrando cómo los destinos comienzan a explorar nuevas formas de comunicación para ampliar su alcance y reforzar su posicionamiento en un entorno digital cada vez más competitivo.
