Descubrí la región Cielo Coronado en el Norte Pampeano: un viaje distinto entre parques, viñedos y caldenes

El noroeste de la provincia de La Pampa conformó una microrregión turística bajo el nombre “Cielo Coronado”, una propuesta que amalgama ocho localidades atravesadas por el caldenal, la producción agroindustrial y una agenda de festividades con identidad propia.

La región se estructura en torno a las rutas provinciales 4 y 102 y la Ruta Nacional 35, corredor que conecta los principales accesos. Según la Secretaría de Turismo provincial, el desarrollo apunta a posicionar al norte pampeano como alternativa para escapadas de naturaleza, turismo enológico emergente y circuitos culturales.

Un mapa de experiencias destino por destino

Eduardo Castex
Nodo estratégico en la intersección de la RN 35 y la RP 102. La ciudad combina infraestructura consolidada con atractivos como el Parque de la Prehistoria, el histórico Reloj Cucú y el Museo Nervi. Es sede de la Fiesta Nacional del Trigo y el Pan.


Winifreda
Desarrolló un polo recreativo en el Vivero Municipal, donde funciona un parque acuático y propuestas de aventura. La localidad también organiza la Fiesta Provincial del Mate y conserva una Reserva de Caldenes en el Paseo de la Vía.

Arata
Integra patrimonio rural y espacios de recreación. El Museo Almacén de Ramos Generales “La Florida” preserva la memoria comercial de la región, mientras que el balneario José Audisio funciona como punto de encuentro estival.

Caleufú
Vinculada a la producción agrícola y láctea, propone un perfil más tranquilo, con el Paseo del Lago como eje y actividades culturales durante la temporada de verano.


La Maruja
Ubicada en pleno caldenal, conserva huellas de la actividad forestal histórica. La identidad del lugar está asociada a la cultura del hachero y a la biodiversidad del monte pampeano.

Conhello
A unos 110 kilómetros de la capital provincial, mantiene en actividad hornos de carbón vegetal y celebra el Festival Provincial del Caldén y la Tradición. Su parque recreativo concentra buena parte de la vida social local.

Pichi Huinca
Uno de los desarrollos más singulares del circuito. La localidad impulsa viñedos y bodega propios, insertando al norte pampeano en el mapa vitivinícola nacional.

Rucanelo
Con antecedentes vinculados a pueblos originarios ranqueles, ofrece un entorno de monte cerrado y sitios históricos que remiten a la ocupación temprana del territorio.

Vino, monte y producción local

Uno de los ejes diferenciales de Cielo Coronado es el turismo enológico en escala reducida, con viñedos que comienzan a consolidarse en la provincia. A esto se suma la experiencia del caldenal —árbol emblemático pampeano— como recurso paisajístico y ambiental.

El esquema combina actividades de naturaleza, festividades identitarias y producción regional, en un formato que apunta a estadías cortas o recorridos integrados entre localidades.

De acuerdo con la Secretaría de Turismo de La Pampa, la microrregión forma parte de una estrategia de descentralización de la oferta y fortalecimiento del turismo interno, con articulación entre municipios.

Para el viajero habituado a circuitos tradicionales, el norte pampeano aparece como un territorio de exploración pausada: rutas de baja densidad, pueblos de escala intermedia y experiencias productivas que aún se desarrollan fuera de los grandes corredores turísticos.