Casi 70 mil turistas argentinos viajaron por mes a España: Récord histórico emisivo que enciende la alerta por el déficit

El turismo argentino hacia España alcanzó en 2025 un máximo histórico y dejó cifras que reflejan tanto el renovado poder de consumo de los viajeros como el impacto macroeconómico de la salida de divisas. Según los últimos datos disponibles, 821.000 argentinos viajaron a España durante el año, un 23,4% más que en 2024 y por encima del anterior récord de 2017, cuando se habían registrado 750.000 visitantes.

El crecimiento no solo se expresó en cantidad de viajeros, sino también en gasto. Los turistas argentinos desembolsaron en total 2.146 millones de euros, con un gasto medio diario de 307 euros por persona, muy por encima del promedio general en España, que ronda los 200 euros diarios. 

Este comportamiento consolida al visitante argentino como un turista de alto valor para el mercado español.

Madrid concentró el 37% de las visitas, seguida por Barcelona con el 26% y las ciudades de Andalucía con el 10%. El perfil del viajero muestra una marcada preferencia por los viajes independientes: el 94% viajó sin paquete turístico y el 71% se alojó en apartamentos turísticos, como los ofrecidos en plataformas tipo Airbnb. 

Más de la mitad de los visitantes permaneció entre cuatro y quince días en el país, mientras que solo un 4% realizó estadías de una sola noche.

Pese a estas cifras récord, Argentina sigue teniendo un peso relativo menor dentro del turismo internacional que recibe España. Los principales mercados emisores continúan siendo Reino Unido, con 19 millones de turistas, y Francia y Alemania, ambos con cerca de 12 millones de visitantes anuales.


¿Por qué tan fuerte aumento de los viajes desde Argentina?

En gran medida, la explicación habla del contexto económico y político de 2025. La combinación de un tipo de cambio más favorable, la eliminación del cepo cambiario y la reducción del recargo del llamado “dólar tarjeta” para consumos en el exterior impulsaron los viajes al extranjero. 

A esto se sumaron precios relativamente accesibles en España para una elite de viajeros argentinos, especialmente en alojamiento, gastronomía e indumentaria.

 Durante el año, el dólar se mantuvo por debajo de los 1.500 pesos, con intervenciones del Banco Central para sostenerlo dentro de la banda de flotación establecida por el Gobierno.

Sin embargo, el auge del turismo emisivo contrasta con el deterioro del balance turístico argentino. De acuerdo con datos del INDEC hasta noviembre de 2025, entre enero y noviembre salieron del país unos 11 millones de residentes, mientras que ingresaron poco menos de 5 millones de turistas extranjeros. El saldo neto negativo alcanzó así los 6,41 millones de personas, el más alto de la serie para ese período.

Solo en noviembre de 2025, el déficit turístico fue de 272.418 personas, un 73% superior al registrado en el mismo mes de 2024. Si bien hubo cambios metodológicos solicitados por la Secretaría de Turismo —que excluyeron del cálculo los pagos por servicios digitales y las compras de bienes enviados por correo— el rojo del balance se moderó, pero continuó siendo claramente negativo.

El récord de argentinos viajando a España confirma la recuperación del turismo internacional desde el punto de vista del consumidor, pero también reabre el debate sobre la sostenibilidad del déficit turístico y su impacto en las cuentas externas del país. Un desafío que, hacia adelante, obliga a repensar estrategias para fortalecer el turismo receptivo y equilibrar la balanza.