Viajar fuera de temporada se consolida como tendencia global y redefine la planificación turística

Viajar en temporada baja o intermedia dejó de ser una estrategia marginal para convertirse en una tendencia global entre viajeros que priorizan experiencias más auténticas, menor congestión y una mejor relación precio–calidad. 

Así lo revela un análisis de BlinkTrip, agencia de turismo 3.0 que combina inteligencia artificial generativa con curaduría humana, al identificar los mejores destinos del mundo para visitar según cada mes del año.

De acuerdo con el estudio, el momento del viaje resulta tan determinante como el destino elegido. Variables como el clima, la estacionalidad turística y el nivel de funcionamiento de los servicios inciden directamente en la experiencia final. 

Una misma ciudad puede ofrecer vivencias muy distintas según la época del año”, explicó Marcelo Morales Rins, CEO de BlinkTrip, al destacar que planificar el viaje mes a mes permite optimizar tanto el disfrute como los costos.

El relevamiento propone alternativas concretas fuera de los picos tradicionales de demanda: desde Andalucía y Dubái en enero, pasando por Grecia continental y Turquía en marzo, hasta destinos como Albania en julio, Uzbekistán en septiembre o Egipto en diciembre

La selección combina grandes ciudades, circuitos culturales, naturaleza y destinos emergentes que ganan protagonismo al evitar las multitudes del turismo masivo.

Esta forma de viajar responde a un cambio en el comportamiento del consumidor turístico, cada vez más informado y dispuesto a adaptar fechas para mejorar la experiencia. 

Menos turistas, mayor contacto con la cultura local y servicios menos saturados aparecen como factores clave que impulsan esta tendencia, especialmente entre viajeros frecuentes y segmentos de mayor planificación.

En este contexto, BlinkTrip manifestaron que se encuentan consolidando su posicionamiento dentro del ecosistema turístico regional. 


La startup argentina, fundada en 2024, informó que cerró 2025 con un crecimiento del 400% y una facturación anual de un millón de dólares, y proyecta expandirse un 500% en 2026, apalancada en el desarrollo tecnológico de su plataforma y la apertura del segmento receptivo. 

Su propuesta busca ubicarse entre las plataformas masivas y las agencias tradicionales, combinando escalabilidad tecnológica con acompañamiento humano, en línea con una demanda que valora cada vez más la personalización inteligente de los viajes.