Marzo invita a salir a la ruta y descubrir que el vino también nace entre llanuras, sierras y pueblos rurales. Con propuestas que combinan gastronomía, arte y naturaleza, el enoturismo bonaerense suma motivos para escapadas de fin de semana con impronta sensorial.
La experiencia no se limita a la copa. Incluye cosechas bajo las estrellas, talleres de arte entre hileras de vid, gastronomía de kilómetro cero y recorridos donde el paisaje pampeano se convierte en protagonista.






