La cerveza artesanal amplió su lugar en la gastronomía argentina y comenzó a ocupar un rol central en propuestas de maridaje. El sommelier de cervezas Martín Boan, a cargo de la Plaza Cervecera de Hotelga 2026, propone cinco combinaciones que van desde la empanada de carne y el ceviche hasta el tiramisú.
El crecimiento del segmento artesanal se produjo junto con una mayor diversidad de estilos. Según un relevamiento de la Cámara de Cerveceros Artesanales de Argentina (CCAA) sobre 102 establecimientos, la mitad de las cervecerías comenzó a operar entre 2013 y 2018 y siete de cada diez producen menos de 10.000 litros mensuales. Además, el 75% comercializa sus productos de manera directa, sin intermediarios.
En cuanto a los estilos, las Blonde, Golden y Pilsen continúan entre los más vendidos: el 90% de las cervecerías relevadas las ubica dentro de sus tres principales variedades. La American IPA aparece en segundo lugar, mencionada por el 64%, seguida por APA/Session IPA, con el 48%, y Honey, con el 38%.
Para Boan, el maridaje permite explorar el perfil aromático y gustativo de la cerveza más allá de los acompañamientos tradicionales. En ese sentido, destaca el papel del lúpulo y plantea cinco combinaciones: IPA con empanada de carne cortada a cuchillo, donde el amargor y las notas cítricas o tropicales acompañan las especias; NEIPA con ceviche, aprovechando el perfil frutal del lúpulo junto con mango, lima y cilantro; y Stout con ojo de bife, para combinar las maltas tostadas con los sabores grillados y caramelizados de la carne.
La propuesta se completa con Hoppy Lager y pollo frito, una combinación en la que la carbonatación ayuda a limpiar el paladar, y Stout con tiramisú, que incorpora el perfil de café, chocolate y maltas tostadas del estilo al postre. Las alternativas muestran cómo la cerveza puede integrarse a distintos momentos de una comida y ampliar su participación dentro de la gastronomía.

