Air France anunció un refuerzo histórico para la conexión aérea entre Argentina y Francia: 9 vuelos semanales

En un movimiento inédito que sacude el tablero aéreo regional, Air France decidió pisar el acelerador y expandir su presencia en la Argentina como nunca antes lo había hecho. 

Entre el 1° de septiembre y el 15 de octubre de 2026, la ruta Buenos Aires-París sumará dos frecuencias extra por semana, elevando su operación de siete a nueve vuelos semanales. Una apuesta audaz que rompe con el techo del vuelo diario y que, según la propia compañía, ya está dando frutos. 

Los nuevos servicios, programados para los martes y jueves, serán operados con modernos Airbus A350, una nave que combina eficiencia y confort con capacidad para 324 pasajeros distribuidos en tres clases: Business, Premium y Economy. 

No se trata de un simple ajuste estacional: es la primera vez que la aerolínea francesa incrementa sus frecuencias desde y hacia el país, y el mensaje no podría ser más claro: Argentina volvió a ser un destino de peso en el mapa global de la aviación. "Esta decisión está teniendo un excelente resultado", celebró Pía Lackman, country manager de Air France-KLM para Argentina, Uruguay y Paraguay. 

Y no es para menos: la ampliación permitirá movilizar a más de 3.000 viajeros adicionales hacia la Ciudad de Buenos Aires, un caudal que promete inyectar dinamismo tanto al turismo receptivo como a la actividad económica local. 

El refuerzo llega en pleno pico del verano europeo, una temporada en la que la demanda se dispara y los pasajeros argentinos buscan escapadas al Viejo Continente, mientras que los viajeros del hemisferio norte eligen Buenos Aires como destino. 

Pero la jugada va más allá: con estas frecuencias extras, Air France no solo conecta dos capitales, sino que potencia su hub en París-Charles de Gaulle como la puerta de entrada privilegiada desde el Cono Sur hacia toda Europa y la vasta red de destinos que ofrece la alianza Air France-KLM. Lo que hasta hace poco parecía un escenario reservado para la temporada alta, hoy se convierte en una estrategia de consolidación. 

La aerolínea no solo responde a una demanda creciente, sino que apuesta a fortalecer su posicionamiento en un mercado que, por primera vez, justifica volar más allá del ritmo diario. Con este movimiento, Air France envía una señal contundente: el cielo argentino ya no es solo un destino de paso, sino un trampolín con potencial para seguir creciendo.