Con la llegada del invierno y las nevadas en distintos puntos de la Patagonia, Aeropuertos Argentina puso en marcha una nueva edición del Operativo Nieve, el dispositivo que permite mantener la operatividad de los aeropuertos en condiciones climáticas adversas y garantizar la seguridad de las operaciones aéreas.
El CEO de la compañía, Daniel Ketchibachian, destacó el trabajo de los equipos que intervienen en la gestión de aeropuertos durante la temporada invernal, una tarea que combina monitoreo meteorológico, toma de decisiones en tiempo real y operación de maquinaria especializada para despejar pistas y áreas operativas afectadas por nieve y hielo.
Según explicó el ejecutivo, la compañía incorporó nuevas herramientas tecnológicas para fortalecer el operativo, incluyendo drones, sistemas de monitoreo e inteligencia artificial que permiten mejorar la calidad de la información disponible y optimizar los procesos de decisión. Sin embargo, remarcó que el factor humano continúa siendo el componente central para sostener la actividad aeroportuaria en escenarios complejos.
Las tareas desarrolladas por los equipos especializados pueden extenderse durante varios días consecutivos cuando las condiciones meteorológicas así lo requieren. El objetivo es mantener la infraestructura operativa para garantizar tanto los vuelos comerciales como servicios esenciales, entre ellos operaciones sanitarias y de emergencia que dependen de la disponibilidad de las pistas.
El Operativo Nieve se desarrolla cada temporada en los aeropuertos patagónicos y constituye una de las acciones clave para asegurar la conectividad aérea durante los meses de invierno. La iniciativa involucra personal técnico, operativo y de mantenimiento que trabaja de manera coordinada para minimizar el impacto de los fenómenos climáticos sobre la actividad aérea.
Desde Aeropuertos Argentina señalaron que la continuidad operativa de las terminales durante episodios de nieve y hielo es resultado de la combinación entre planificación, capacitación, equipamiento especializado y experiencia acumulada, factores que permiten sostener la conectividad de la región durante una de las épocas más exigentes del año para la aviación.



