El fin de semana extra largo de julio se perfila como uno de los períodos de menor movimiento turístico del año en Mar del Plata. Con reservas hoteleras que apenas alcanzan el 25% y sin ocupación registrada en plazas extrahoteleras, el sector enfrenta un escenario marcado por la caída del consumo, las bajas temperaturas y la proximidad de las vacaciones de invierno.
Desde el ámbito turístico local señalan que las decisiones de viaje se están tomando cada vez más cerca de la fecha de partida. En este contexto, esperan que parte de la demanda se active en las 48 horas previas o incluso el mismo día del viaje, una tendencia que viene consolidándose en los últimos meses ante la incertidumbre económica.
La situación también preocupa al comercio y la gastronomía. Las ventas minoristas acumulan una caída interanual del 5,7% en junio, luego de retrocesos del 2,6% en abril y del 5,8% en mayo. El comportamiento del consumo no mostró señales de recuperación ni siquiera durante fechas comerciales relevantes como el Día del Padre.
Entre los factores que explican el bajo nivel de reservas aparecen las condiciones climáticas, la cercanía del receso escolar y el atractivo del partido de cuartos de final del Mundial de Fútbol entre Argentina y Suiza.
Según referentes del sector, muchos potenciales viajeros optan por permanecer en sus hogares para seguir el encuentro, reduciendo las escapadas de corta duración.
Las expectativas están puestas ahora en las vacaciones de invierno. Para el período comprendido entre el 20 de julio y los primeros días de agosto, los operadores turísticos proyectan una ocupación superior a la registrada para este fin de semana largo, aunque condicionada por la evolución del consumo y las reservas de último momento.
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