Kicillof denunció un posible negocio inmobiliario detrás del cierre de Chapadmalal y pidió el traspaso del complejo a la Provincia

El gobernador bonaerense cuestionó la decisión del Gobierno nacional de avanzar con la concesión de las históricas unidades turísticas y advirtió sobre el riesgo de perder un patrimonio vinculado al turismo social y la identidad argentina.

La disputa por el futuro de la Unidad Turística Chapadmalal sumó un nuevo capítulo. Durante una visita a Mar del Plata, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, denunció que detrás del proceso de desmantelamiento impulsado por el Gobierno nacional podría existir un negocio inmobiliario y reclamó formalmente que el complejo sea transferido a la órbita provincial para garantizar su preservación y continuidad.

Las declaraciones fueron realizadas este viernes tras el cierre del Congreso del Trabajo en la ciudad balnearia, donde el mandatario provincial volvió a cuestionar las políticas impulsadas por la administración de Javier Milei respecto de uno de los emblemas históricos del turismo social argentino.

“Me parece que, como ha hecho con todo, marcha hacia un negocio inmobiliario”, afirmó Kicillof al ser consultado sobre la decisión del Gobierno nacional de avanzar con concesiones privadas de largo plazo sobre el predio.

El gobernador vinculó la iniciativa con una política más amplia de reducción del rol estatal y sostuvo que existe incertidumbre sobre el destino final del complejo. “La lógica que estamos viendo es de demolición y destrucción. Vaya a saber qué quieren hacer, vendérselo a quién o desarrollar allí un negocio privado”, señaló.

El futuro de un símbolo del turismo social

Construida durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón, la Unidad Turística Chapadmalal fue concebida como una herramienta de inclusión que permitió durante décadas el acceso a las vacaciones a miles de trabajadores y familias de todo el país.

El complejo está integrado por hoteles, residencias y espacios recreativos ubicados sobre una extensa franja costera al sur de Mar del Plata. A lo largo de los años se transformó en uno de los principales símbolos del turismo social en Argentina y fue declarado patrimonio histórico nacional.

Sin embargo, desde comienzos de 2025 el Gobierno nacional inició una serie de medidas orientadas a desprenderse de la administración directa de estos complejos turísticos. Primero, las unidades de Chapadmalal y Embalse fueron retiradas de la órbita de la Secretaría de Turismo y posteriormente se anunció la intención de avanzar con concesiones privadas de largo plazo.

La situación se profundizó esta semana cuando se oficializó el pase a disponibilidad de los 76 trabajadores que prestaban servicios en las unidades turísticas de Chapadmalal y Embalse, en Córdoba.

La Provincia se ofrece a hacerse cargo

Frente a ese escenario, Kicillof reiteró la propuesta de que el complejo pase a la administración bonaerense.

“Si el Gobierno nacional, por ineptitud y desinterés, no puede ocuparse de algo que es patrimonio de Mar del Plata, de la provincia y de la historia argentina, entonces conversemos cómo nos lo transfieren para que podamos conservar las fuentes de trabajo y volver a ponerlo en funcionamiento”, sostuvo.

La postura coincide con la expresada días atrás por el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense, Augusto Costa, quien rechazó cualquier intento de privatización del predio.

“No vamos a permitir que rematen nuestra historia ni que conviertan un derecho en el negocio de unos pocos inmobiliarios”, había manifestado el funcionario provincial.

Preocupación por el empleo y las familias residentes


La decisión del Gobierno nacional también generó preocupación entre los trabajadores. Desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) de Mar del Plata advirtieron que el impacto excede la cuestión laboral, ya que numerosas familias residen desde hace más de dos décadas en viviendas ubicadas dentro del predio.

Según señalaron desde el gremio, la incertidumbre sobre el futuro de las instalaciones también afecta la estabilidad habitacional de quienes desarrollaron gran parte de su vida en el complejo turístico.

Proyectos alternativos para evitar la privatización

Mientras avanza el debate sobre el destino de Chapadmalal, comenzaron a surgir distintas propuestas para evitar que el predio quede en manos privadas.

Uno de los proyectos fue impulsado por el senador nacional Maximiliano Abad, quien propuso transferir el complejo a la Universidad Nacional de Mar del Plata para desarrollar allí un campus universitario y espacios destinados a la formación académica.

La iniciativa abrió diferencias dentro del escenario político marplatense, incluso entre sectores del radicalismo y dirigentes alineados con La Libertad Avanza.

Por su parte, desde el peronismo también se promovieron alternativas legislativas. El exdirector de la ANSES y actual dirigente kirchnerista Fernando Raverta presentó un proyecto para que la Provincia recupere la titularidad y administración de la Unidad Turística Chapadmalal con el objetivo de preservar su función social.

A su vez, el diputado provincial Gustavo Pulti había impulsado previamente una iniciativa orientada a proteger el patrimonio público del complejo y garantizar la continuidad de las políticas de turismo social.

Un debate que trasciende la gestión

La controversia en torno a Chapadmalal se ha transformado en uno de los debates más sensibles sobre el futuro del patrimonio turístico argentino. Más allá de las diferencias políticas, la discusión enfrenta dos modelos contrapuestos: uno que promueve la gestión privada de activos estatales y otro que plantea la preservación de espacios históricos vinculados al acceso democrático al turismo.

En ese escenario, la decisión final sobre el complejo no solo definirá el futuro de sus trabajadores y de sus instalaciones, sino también el lugar que ocupará el turismo social dentro de las políticas públicas de los próximos años.