Ubicado estratégicamente a 180 km de la ciudad de Salta y a 130 km de San Miguel de Tucumán, este complejo se prepara para una temporada invernal inigualable, con una capacidad para albergar a 420 huéspedes en exclusivas suites, departamentos y habitaciones superiores, el hotel despliega una propuesta que combina servicios de excelencia con un entorno natural inigualable.
El corazón del complejo son sus aguas termales. Con nueve manantiales cuyas temperaturas oscilan entre los 25º C y los fascinantes 99º C, el hotel ofrece nueve tipos de baños terapéuticos que se pueden disfrutar tanto en la intimidad de las habitaciones y gabinetes individuales, como en sus piletas recreativas.
El corazón del complejo son sus aguas termales. Con nueve manantiales cuyas temperaturas oscilan entre los 25º C y los fascinantes 99º C, el hotel ofrece nueve tipos de baños terapéuticos que se pueden disfrutar tanto en la intimidad de las habitaciones y gabinetes individuales, como en sus piletas recreativas.
Estas aguas, dotadas de propiedades minerales únicas, son reconocidas a nivel nacional por sus extraordinarios beneficios para combatir el estrés, el reumatismo y diversas afecciones de la piel, convirtiéndose en el refugio ideal para recargar energías durante las vacaciones.
Pero el bienestar en el Hotel Termas va mucho más allá de la hidroterapia. El relax se complementa con el movimiento y la conexión con el entorno. Los huéspedes pueden disfrutar de destacados sabores gastronómicos, canchas de tenis, un campo de golf y reconfortantes clases gratuitas de yoga.
Para los amantes de la aventura y el aire libre, el frondoso bosque de yungas que rodea al hotel invita a ser explorado a través de tres senderos autoguiados que parten desde el mismísimo complejo:
· Sendero de Ascenso a la Cruz: Partiendo desde la zona trasera del hotel, este camino sube serpenteando el cerro hasta alcanzar una cruz monumental, regalando a los caminantes una vista panorámica imborrable del hotel y su majestuoso paisaje.
· Sendero hacia los Pozos de Aguas Termales: Una caminata mágica bajo la sombra del denso bosque de yungas que conduce directamente hacia una zona de pozos naturales, donde el agua surge de la tierra en su estado más puro.
· Sendero a Baños: Un recorrido pintoresco que conecta el hotel con el cercano y tradicional pueblo de Baños, ideal para empaparse de la cultura local.
Pero el bienestar en el Hotel Termas va mucho más allá de la hidroterapia. El relax se complementa con el movimiento y la conexión con el entorno. Los huéspedes pueden disfrutar de destacados sabores gastronómicos, canchas de tenis, un campo de golf y reconfortantes clases gratuitas de yoga.
Para los amantes de la aventura y el aire libre, el frondoso bosque de yungas que rodea al hotel invita a ser explorado a través de tres senderos autoguiados que parten desde el mismísimo complejo:
· Sendero de Ascenso a la Cruz: Partiendo desde la zona trasera del hotel, este camino sube serpenteando el cerro hasta alcanzar una cruz monumental, regalando a los caminantes una vista panorámica imborrable del hotel y su majestuoso paisaje.
· Sendero hacia los Pozos de Aguas Termales: Una caminata mágica bajo la sombra del denso bosque de yungas que conduce directamente hacia una zona de pozos naturales, donde el agua surge de la tierra en su estado más puro.
· Sendero a Baños: Un recorrido pintoresco que conecta el hotel con el cercano y tradicional pueblo de Baños, ideal para empaparse de la cultura local.
Historia, salud, verde infinito y una hospitalidad que trasciende el tiempo. El Hotel Termas de Rosario de la Frontera no es solo un destino; es una experiencia de color, salud y vitalidad en pleno norte argentino.




