Aerolíneas Argentinas informó superavit en su balance comercial 2025


Aerolíneas Argentinas informó esta mañana que cerró 2025 con un superávit operativo de 112,7 millones de dólares y sin recibir transferencias del Estado Nacional, marcando el segundo ejercicio consecutivo con resultado positivo y consolidando un punto de inflexión en su desempeño financiero. 

Según destacó, la cifra prácticamente duplica los 56,6 millones de dólares obtenidos en 2024 y se sustenta en una facturación superior a los 2.220 millones de dólares.
¿Qué datos llaman la atención? Desde el frente operativo, la compañía mantuvo el mismo nivel de horas voladas que en 2024, con un factor de ocupación promedio del 83% sobre cerca de 300 vuelos diarios. 
En ese esquema transportó 35.016 pasajeros por día, totalizando 12.781.016 viajeros a lo largo del año. La confiabilidad de la red alcanzó un 99,4% de cumplimiento, mientras que el índice de recomendación de clientes (NPS) se ubicó en 55 puntos, reflejando una mejora en la percepción de calidad y puntualidad.

La comunicación evidencia el saneamiento financiero como factor central.
"Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, la deuda bancaria y financiera se redujo un 41%, pasando de 341,9 a 207,4 millones de dólares. Este proceso de desendeudamiento se inscribe en una política de disciplina de costos y optimización de ingresos que, según la conducción de la empresa, permitió fortalecer el flujo operativo sin resignar capacidad ni conectividad", indicaron desde AR.
En paralelo, la compañía avanzó en un ambicioso plan de renovación y expansión de flota, con la incorporación proyectada de 18 aeronaves. El esquema contempla cuatro Airbus A330neo, ocho Boeing 737 MAX 10, cuatro Boeing 737 MAX 9 y dos Boeing 737 MAX 8, en un proceso para el cual ya se buscan oferentes. 

La estrategia apunta a mejorar eficiencia en consumo de combustible, reducir costos de mantenimiento y aumentar la competitividad en rutas de cabotaje, regionales y de largo radio.

El presidente y CEO, Fabián Lombardo, sostuvo que el resultado “afianza la dirección adoptada en los últimos dos años, con foco en reducción de costos y maximización de la rentabilidad”, y remarcó que la empresa puede competir en igualdad de condiciones dentro de la industria, manteniendo estándares de seguridad operacional y calidad de servicio.

El balance 2025 se encuentra en proceso de validación por parte de KPMG, firma que ya certificó los estados contables de 2024. La aprobación final por el Directorio se prevé hacia mediados del corriente año.

El mensaje político no quedó afuera del reporte

El informe a medios de prensa indica que el contraste con el período 2008-2023 resulta significativo: "en esos años la compañía registró una pérdida operativa promedio de 400 millones de dólares anuales a nivel EBIT y requirió más de 8.000 millones de dólares en transferencias estatales desde su reestatización". 

Además, señalaron que el desempeño de 2024 y 2025, de confirmarse formalmente, "consolida un cambio estructural en la ecuación económico-financiera de la línea aérea de bandera y reabre el debate sobre su posicionamiento estratégico en el mercado aerocomercial regional".

Lejos de aquella imagen de línea de bandera deficitaria que mostró el Gobierno desde sus comienzos en la Era Milei, algunos se atreven a pensar que el camino para la privatización ya está forjado. Es un razonamiento lógico si se analiza que ningún comprador se haría cargo de semejante pasivo y de una aerolínea con alto grado de actividad sindical. Ahora, se empieza a hablar de otra Aerolíneas Argentina. ¿Pero por qué pondría en duda su estatización si está funcionando tan bien? Al margen de toda disputa, el informe es una muy buena noticia para todos en la industria turística y del transporte en Argentina.