WTTC se expresó en contra del aumento del impuesto a los cruceristas en Barcelona

El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) expresó su preocupación ante la propuesta de incrementar la tasa turística que pagan los pasajeros de cruceros de corta estancia en Barcelona, al considerar que la medida podría reducir la competitividad del destino frente a otros puertos del Mediterráneo y generar efectos económicos adversos para la ciudad.

La presidenta y CEO del WTTC, Gloria Guevara, señaló que, si bien comprende los desafíos asociados a la gestión de un destino turístico de primer nivel, un aumento de la carga fiscal sobre los cruceristas podría desalentar la demanda y afectar el aporte económico que el sector realiza a la economía local.

Según la entidad, Barcelona se ha consolidado como uno de los principales puertos base de cruceros del mundo, con cerca de cuatro millones de pasajeros anuales. El WTTC destacó que cada pasajero que inicia o finaliza su viaje en la ciudad genera un gasto promedio de alrededor de 255 euros, uno de los más elevados a nivel internacional, además de contribuir a la actividad comercial, hotelera, gastronómica y de servicios.

La organización advirtió que experiencias observadas en otros mercados muestran que los incrementos impositivos repentinos suelen producir resultados distintos a los esperados. En ese sentido, sostuvo que mayores costos para los visitantes podrían traducirse en una reducción del gasto realizado en destino, con consecuencias sobre el empleo y la actividad económica vinculada al turismo.

El WTTC también recordó que la industria de cruceros aportó 11,9 millones de euros en impuestos al Ayuntamiento de Barcelona durante 2024 y remarcó el efecto multiplicador que tiene este segmento sobre el turismo general. Datos de la Cruise Lines International Association indican que más del 60% de los pasajeros de cruceros regresan posteriormente a los destinos que conocieron por primera vez durante una escala, convirtiendo a los cruceros en una puerta de entrada para futuras visitas.

La entidad subrayó además que Barcelona atraviesa un contexto de moderación en la demanda turística internacional. Entre los indicadores recientes mencionó una caída del 3,3% en los pasajeros de cruceros en tránsito durante 2024 y previsiones de crecimiento del gasto turístico internacional de apenas 2,7% para 2025, cifras que podrían verse afectadas por nuevas cargas fiscales.

Frente a este escenario, el WTTC instó a las autoridades locales a trabajar de manera conjunta con el sector privado para diseñar soluciones que permitan compatibilizar los objetivos de sostenibilidad con la competitividad turística. La organización sostuvo que el desarrollo sostenible de los destinos requiere planificación de largo plazo, diálogo entre los distintos actores y estrategias consensuadas que protejan tanto la calidad de vida de los residentes como los beneficios económicos derivados del turismo.

Finalmente, el organismo reiteró su disposición a colaborar con las autoridades y con los representantes de la industria para identificar alternativas que permitan a Barcelona mantener su posición como uno de los principales hubs turísticos y de cruceros del mundo.