Unión Europea promete un fuerte cambio de paradigma de los derechos de los pasajeros


El Parlamento Europeo alcanzó un acuerdo para reforzar los derechos de los pasajeros aéreos y prohibir que las compañías cobren cargos adicionales por el equipaje de mano en los vuelos que operen dentro de la Unión Europea.

La iniciativa, que aún debe completar las instancias formales de aprobación y revisión legal, busca incrementar la transparencia tarifaria, eliminar costos considerados ocultos y unificar criterios entre las distintas aerolíneas que operan en el mercado europeo.

Equipaje de mano incluido en la tarifa

La nueva normativa establece que los pasajeros tendrán derecho a transportar sin costo adicional una valija de cabina de hasta siete kilogramos, además de un artículo personal —como una mochila, cartera o bolso— que pueda colocarse debajo del asiento delantero.

Como consecuencia, las compañías aéreas deberán incluir ese equipaje dentro de la tarifa anunciada desde el inicio del proceso de compra, evitando que los pasajeros descubran cargos adicionales durante la reserva.

La medida supone un cambio significativo para numerosas aerolíneas de bajo costo, cuyo modelo comercial se apoya en buena medida en los ingresos generados por servicios complementarios.

Más derechos para los pasajeros

El acuerdo también incorpora otras modificaciones relevantes en materia de protección al consumidor.

Entre ellas, se prohíbe la práctica conocida como “no-show”, mediante la cual algunas compañías cancelan automáticamente el tramo de regreso cuando el pasajero no utiliza el vuelo de ida.

Asimismo, se establece que las familias y las personas con movilidad reducida podrán acceder a asientos contiguos sin tener que abonar cargos adicionales por selección de ubicación.

Nuevas reglas para reclamos, demoras y cancelaciones

La futura reglamentación también fija obligaciones más estrictas para las aerolíneas en relación con la gestión de reclamos.

Las compañías deberán responder las solicitudes de compensación en un plazo máximo de 30 días, ya sea para aprobar la indemnización correspondiente o para fundamentar formalmente su rechazo.

En casos de demoras superiores a tres horas o cancelaciones comunicadas con menos de 14 días de anticipación, los pasajeros podrán acceder a compensaciones económicas estandarizadas:

  • 250 euros para vuelos de hasta 1.500 kilómetros.
  • 400 euros para vuelos intracomunitarios o trayectos de hasta 3.500 kilómetros.
  • 600 euros para rutas de mayor distancia.

Además, cuando una aerolínea cancele un vuelo, deberá ofrecer una alternativa de transporte dentro de las tres horas posteriores. Si no cumple con esa obligación, el pasajero podrá organizar su propio traslado y reclamar posteriormente un reembolso de hasta el 400% del valor original del billete.

Reacciones encontradas en la industria

El acuerdo fue celebrado por Alexis Vafeades, quien destacó el consenso alcanzado tras más de una década de negociaciones. Tras 13 años de negociaciones hemos alcanzado un acuerdo histórico para reforzar los derechos de los pasajeros aéreos de la UE”, afirmó el funcionario.

Sin embargo, varias compañías low-cost expresaron su rechazo a la iniciativa. Entre ellas, Ryanair, que obtuvo miles de millones de euros en ingresos complementarios por conceptos como equipaje, selección de asientos y otros servicios adicionales.

Su director ejecutivo, Michael O'Leary, cuestionó la propuesta al considerar que obligará a las aerolíneas a mostrar tarifas más elevadas, reduciendo la competitividad de los operadores europeos y limitando la posibilidad de ofrecer precios básicos más bajos a los viajeros.

De ser ratificada formalmente por el Parlamento y el Consejo de la Unión Europea, la normativa marcará uno de los cambios más importantes de los últimos años en materia de derechos de los pasajeros aéreos, con impacto directo en las políticas comerciales de las aerolíneas que operan dentro del bloque comunitario.