Salta en modo Semana Santa: cultura, vino y sabores en una ruta que enamora

Recorrimos Chicoana, Cachi y Cafayate para descubrir la propuesta que la provincia prepara de cara al finde largo.

Cuando la Semana Santa se acerca, Salta no espera: sale a mostrar lo que tiene. Con esa lógica, la provincia organizó una fam press que reunió a representantes de medios de comunicación para recorrer algunos de sus atractivos más emblemáticos —y también algunos tesoros menos conocidos— en un itinerario que combinó gastronomía de identidad, paisaje de otro mundo y vino de altura.

Chicoana: el norte empieza en la mesa

Descubrí el pueblo histórico de Chicoana. Aquí todo lo que podes hacer.

La primera parada del recorrido fue en el pueblo de 
Chicoana, ubicado a apenas 47 kilómetros al sur de la capital salteña, pero con una personalidad bien propia. 

El grupo fue recibido en Finca La Vida, un espacio que entiende la hospitalidad como un gesto familiar: cocina de raíz local, salón con capacidad para 90 comensales, terraza al aire libre y cabañas para quienes prefieren quedarse un poco más. (Esto nos decía María, propietaria del predio, sobre la autenticidad de la propuesta).

El encuentro con los sabores del norte llegó de la mano de Melina Luzco, campeona nacional de tamales, y de las célebres empanadas salteñas, esas que siempre terminan siendo el argumento más poderoso a favor del viaje.


La jornada también incluyó un recorrido por el centro histórico del pueblo: la plaza principal y la Iglesia San Pablo, uno de sus íconos fundacionales. 

Para Semana Santa, Chicoana prepara una agenda de fuerte impronta religiosa y cultural, con la representación de la Pasión de Cristo el jueves por la noche y el Vía Crucis del viernes. 

El espectáculo que lidera Mamani lleva mas de dos décadas en escena para Semana Santa. 

Daniel Mamani, actor principal de la puesta, describe el espíritu del espectáculo con precisión: "Se caracteriza por transmitir de manera auténtica el sufrimiento de Cristo". Acá podes ver la agenda completa que brindará la provincia de Salta durante estos días de celebración.


La Ruta 33 y el camino hacia Cachi

El tramo siguiente exige entrega: la mítica Ruta Nacional 33 no se transita, se experimenta. La Cuesta del Obispo, el Parque Nacional Los Cardones, el mirador de Piedra del Molino —uno de los puntos panorámicos más altos del recorrido— componen un paisaje que desarma cualquier prisa.

Postales imperdibles de la Cuesta del Obispo.

Ya en Cachi, la Bodega Isasmendi fue la primera parada de la Ruta del Vino. A más de 2.500 metros sobre el nivel del mar, el lugar produce vinos con identidad propia, guiados por procesos de vinificación tradicionales y un terroir de altura extrema que crece en reputación dentro del panorama vitivinícola nacional e internacional.

¿Dónde comprar especias? El Viejo Almacen es uno de los sitios de referencia.

El descanso llegó en Loma Puskana, alojamiento de casas privadas y hostería en pleno valle. La propuesta es simple y deliberada: silencio, naturaleza, desconexión y una cocina de raíz local que completa la experiencia.

El recorrido por el casco histórico de Cachi sumó una visita a El Viejo Almacén, referencia gastronómica de la región con más de mil variedades de especias y producción artesanal de pimientos secos, ingrediente central de la cocina norteña. Mirá lo que nos contó Fabio Ortiz, sobre la pasión de su emprendimiento.

Cafayate: donde el vino y la cultura se dan la mano

En el horizonte asoma Cafayate entre cerros y viñedos.

Desde Cachi, la travesía continuó por la Ruta Nacional 40 —otro de los grandes caminos míticos del país— pasando por Angastaco y la Quebrada de las Flechas (mirá el video desde las alturas), hasta llegar a Cafayate.

En la ciudad, el restaurante El Rancho, sobre la plaza principal, abrió la bienvenida con una carta de cocina salteña tradicional. (Mirá lo que nos contaba Emilia, tecera generación de gastronómicos cafayateños. Así se refería sobre la cultura culinaria y la esencia de mantener las tradiciones) 

La estadía tuvo base en el Hotel Las Lomas, céntrico y con desayuno incluido, bien ubicado para explorar los puntos neurálgicos del destino.

La mañana reservó una parada cultural de peso: el Museo de la Vid y el Vino, donde su directora Analía Ramos adelantó la programación especial del sábado 4 de abril a las 19 horas: degustaciones, música en vivo con DJ y "Baúl de las Letras", una propuesta que celebra el Día Internacional del Libro.

Nuestro anfitrión fue José Antonio "Kiko" Fernández.

El cierre: un jamón exclusivo que conquista el paladar de los visitantes

El último capítulo del viaje fue, quizás, el más sorprendente. Cerdo Negro es un emprendimiento impulsado por José Antonio "Kiko" Fernández que elabora jamones y fiambres de bellota de alta gama, comparables en proceso y resultado con el ibérico español. 

Los cerdos —una cruza de jabalí y raza Duroc— se crían en la finca La Montanera y se alimentan de bellotas. El resultado: productos curados de hasta tres años, con un perfil único en la región.

Un final a la altura de todo lo anterior: inesperado, artesanal y profundamente salteño.